jueves, 1 de octubre de 2009

El enigma Nahuelito ¿Realidad o ficción?

Por momentos nos sentimos inclinados a pensar que se trata de un relato marketinero. Pero la reiteración de los comentarios a favor de la existencia de esta versión doméstica del monstruo del lago Ness, la considerable cantidad de expediciones consagradas a encontrarlo, y el hecho de que el 50 % de los habitantes de Bariloche crea en Nahuelito (según una encuesta) nos impone, al menos, el deber de tratar el asunto con seriedad.
Las teorías que abonan la existencia de Nahuelito, evidentemente, continúan bajo el velo de la ambigüedad. Jamás han sido científicamente demostradas y probablemente no lo vayan a a ser, pero es curioso que la gran mayoría de los relatos coinciden en describirlo como un animal de aproximadamente 10-15 metros, dos jorobas, piel de cuero y, en ocasiones, un cuello en forma de cisne. Resulta llamativo que esta caracterización se asemeje a las descripciones que hicieron los mapuches doscientos años antes.
El legado de las leyendas aborígenes acerca de un animal acuático (los mapuches lo llamaban “cuero”) retozando en las aguas del Nahuel Huapi fue recuperado a comienzos del siglo XX. En 1910, George Garret se desempeñaba como gerente en una compañía que navegaba por el lago Nahuel Huapi. Un día de aquel año avistó un animal que, de acuerdo a su testimonio, "parecía tener entre 15 o 20 pies de diámetro, sobresalía quizás 6 pies por encima del agua y estuvo 15 minutos a la vista". Esta experiencia recién salió a la luz pública en 1922 en un artículo publicado por el periódico Toronto Globe. En aquella época, las historias acerca de la existencia de monstruos acuáticos estaban en boga a partir de la gran consideración mediática que tenía Nessie, la bestia del lago Ness." Pero todo es un misterio porque muchas personas dicen que es un submarino, otras dicen que es un tronco pero no se sabe en reliadad que es y esto siempre va hacer un misterio y ese es el encanto que tiene el Nahuel Huapi y por los que los turistas lo visitan siempre.



Fuente: http://www.patagonia-argentina.com/e/content/nahuelito.php